En el mundo actual las personas están acostumbradas a pasar por alto los detalles. Es un fenómeno que se presenta frente a muchos escenarios, y uno de esos es la moda joven; no solo ella en sí, sino la cercana, la local, la colombiana.

Bocetos de diseño de moda de Yina Martínez
Bocetos hechos por Yina Martínez. Foto: Yina Martínez.

Por: Sara Muentes y Mariam Dickson

Debido a la inmediatez de la actualidad, se tiende a subestimar a la juventud porque se tiene la imagen de que consumen tendencias a ciegas. Sin embargo, son ellos quienes buscan algo que refleje su ‘Yo’, y es así como algunos deciden que la mejor manera de hacerlo visible para todo entorno es la ropa. Quieren encontrar o crear un estilo distintivo y que sea eso su impacto inicial ante los otros. Esta vez la mirada se posa en la moda: la ropa que usan, de qué forma la usan. No es solo un atuendo, es personalidad, esencia, posturas ante el mundo, estados de ánimo. Pero algunos nunca se han conformado con solo comprarla y estilizarla, hay quienes desarrollan el deseo de ir más allá; quizá porque no hallan en ninguna tienda, ni siquiera extranjera, algo que defina perfectamente lo que ellos quieren demostrar, y es así como pasan de consumirla a crearla ellos mismos.

“Detrás de cada prenda hay identidad, hay creatividad y, por supuesto, un arduo trabajo. Y si hablamos de los jóvenes, creo que debería apoyarse más el talento local, el talento de los jóvenes, y me incluyo ahí. Creo que hay mucho talento por descubrir y mucho talento por apoyar.” fueron las palabras de Yina Martínez Martínez, una joven colombiana estudiante de diseño de modas que apenas inicia su trayectoria en esta industria, y que aspira a revolucionar el mundo de la moda con su visión.

Para Yina, los jóvenes interesados en el tema de la moda, más allá de seguir tendencias también están a la vanguardia, se interesan asimismo por llevar la cultura y reinterpretarla a través de la moda. Por esta razón, ella cree que es esencial que se le dé más relevancia a estos nuevos talentos locales que traen perspectivas más frescas y reconstruyen con su estilo lo que ya está, en su mayoría, plasmado en la industria de la moda colombiana.

Boceto de una prenda diseñada por Yina Martínez
Boceto hecho por Yina Martínez. Foto: Yina Martínez.

Su perspectiva también apunta hacia darle el mérito que se merece al talento nacional. “Creo que también para entender y apoyar más la moda colombiana y la moda juvenil, por supuesto, debemos entender que en Colombia también hay valor, en Colombia también hay concepto, hay creatividad y hay todo lo que buscamos en moda exterior, y hay que reafirmar el concepto de que la moda colombiana es todo, o sea, la moda colombiana tiene todo para ser más que las modas extranjeras, por así decirlo.” En cuanto a sus objetivos a futuro, Yina expresó que “tú debes utilizar la ropa, no la ropa a ti”, y cita al diseñador Alexander McQueen como su referente principal dentro de la industria, refiriéndose a que aspira que, quienes usen sus colecciones en el futuro, puedan sentirse identificadas, libres y cómodas.

Valentina Prada es una joven emprendedora que ha venido trabajando en su marca SEVGILI hace aproximadamente un año. Su proyecto consta de potenciar prendas básicas llamadas ‘Tank tops’ agregándoles recamados hechos artesanalmente y que, además, lleven un sello colombiano.

Valentina Prada trabajando en su marca SEVGILI
Valentina Prada realizando prueba de calidad a los empaques. Foto: Mariam Dickson.

Las colecciones no son aleatorias, sino que cada “drop”, como ella lo llama, cuenta una historia. “Drink & Chill” fue el nombre de su primera línea, la cual tituló de esa manera buscando darle un concepto propio a la feminidad que hay en “salir y disfrutar con amigas”.

Manos de artesanas cordobesas elaborando recamados
Manos artesanas elaborando recamados. Foto: Valentina Prada.

“Para esa insignia colombiana que tiene la marca, esos bordados son a mano, hechos por artesanas cordobesas” expresa Valentina, demostrando así que su marca también valora el esfuerzo de quienes conforman su equipo y, además, se apoya en ellos para representar su cultura, no solo colombiana, sino también la de su departamento. Su visión de moda es la llamada “slow fashion”, por lo que sus diseños se vuelven cercanos y más representativos para quienes los compran debido a que el cliente tiene la opción de personalizar su prenda.

Para nadie es un secreto que la moda mueve masas, y Colombia tiene cabida dentro de los países que la imponen, por lo que Valentina considera que “el mercado colombiano de la moda ya está bastante saturado, sobre todo en el ‘Caribbean Chic’ o moda basada en el caribe colombiano”.

Boceto de una colección reciente de SEVGILI
Boceto de colección reciente. Foto: Valentina Prada.

Sin embargo, ella es un ejemplo claro de cómo los jóvenes se expresan a través de la moda, y va más allá al tener la iniciativa, atreverse a crear un proyecto propio y trabajar arduamente por él. “Yo quiero convertir a SEVGILI en mi proyecto de vida, no quiero que se quede solamente como un emprendimiento joven, quiero posicionarlo, registrarlo legalmente ante la Cámara de Comercio” fueron sus palabras al preguntarle cuál es su visión a futuro para esta emergente propuesta que recién se está reconociendo. Finalmente nos deja como reflexión que diseñar su propia ropa y tener su marca, para ella significa “una colección de recuerdos… un legado familiar” y materializar ese sueño inculcado por su abuela y su madre.

Valentina Prada con el empaque de su marca SEVGILI
SEVGILI, la marca colombiana de Valentina Prada. Foto: Mariam Dickson.

La moda joven colombiana no es un pasatiempo ni un capricho novato; es el reflejo vivo de una generación que no pide permiso para expresarse y que merece ser vista, valorada y vestida por su propio país.


Docente Editor: Ramiro Guzmán Arteaga.

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